discurso - QUERIDO PAÍS

 

QUERIDO PAÍS

Luz y verdad estimados alumnos y docentes, hoy les vengo a recordar la independencia del Perú, sobre nuestra cultura, las cosas que nos identifica, lo orgullosos que estamos de ser peruanos, las increíbles cosas y maravillosas que tenemos, tampoco olvidemos a nuestros antepasados, la increíble  historia que nos han dejado. Y no pongamos de lado a uno de nuestros héroes José de San Martin ´´En defensa de la patria todo es lícito menos dejarla perecer.´´

Me siento muy orgullosa de mi país, de ser peruana y perteneciendo en él, por todas sus características, costumbres. No solo tiene una riquísima  historia, sino también lo increíble son sus paisajes, su diversidad, su sazón de comida y por una gran gastronomía, con Increíble  paisajes y animales hermosos, con grandes vistas de sitios maravillosos, orgullosa de ser blanco y rojo.

Mi identidad es peruana, entre todos tenemos protección, seguridad, reconocimiento, respeto, sentido de trascendencia, tenemos nuestros platos típicos, un rico sazón que representa cada región, sus culturas que nos hace imaginar, su música, sus  bailes tan maravillosos, me siento orgullosa de pertenecer  a una gran nacionalidad, con grandes maravillas por observar.

Tampoco olvidemos de uno de los hechos más importantes, la resistencia andina se dio como contrapunto a la invasión española. Los habitantes del Tahuantinsuyo y la élite incaica desarrollaron diversas formas de actuación frente a la invasión española. Cuando Francisco Pizarro llegó al Cuzco, fue recibido por el joven Manco Inca, hijo de Huayna Capac y Mama Runtu, quien lo acompaño a su entrada a la capital incaica. Los españoles lo vieron como un aliado y colaborador, pero su comportamiento debe ser entendido como un medio para establecer la supremacía del sector de la élite incaica que él representa. Consiguió su objetivo al recibir la mascaipacha en medio de un ritual en el cual participaron varios curacas y muchos miembros de la élite incaica con el respaldo español.

Manco Inca observó que solo un pequeño número de españoles ocupaba el Cuzco, mientras Francisco Pizarro se desplazaba hacia Lima y Jauja, y permanecía la mayoría del tiempo en Lima, territorio del curaca Taulichusco. Con el ardid de traerle a Hernando Pizarro unas estatuas de oro de los incas, Manco Inca logró salir del Cuzco. Consiguió reunir un gran ejército de naturales y paralelamente logró que el Huillac Umu y Paullu Inca, su hermano y rival en el proceso sucesorio, acompañaran a Almagro en su expedición a Chile. A fines de mayo de 1536, Manco Inca y sus tropas, que sumaban 10 mil hombres, cercaron el Cuzco, incendiaron tejados y cortaron las fuentes de abastecimiento de la ciudad.

El ataque al Cuzco fue previamente coordinado por Manco Inca para evitar la llegada de refuerzos desde Lima. Un grupo de españoles enviados por Pizarro se cruzó con las fuerzas incas cerca del río Pampas, donde fueron vencidos. Otras expediciones españolas fueron vencidas por los indígenas en su camino hacia el Cuzco. Quizo Yupanqui, encargado del sitio de Lima, luchó en Ate y Guarco hasta llegar al mismo cerro San Cristobal. A la entrada de la ciudad, los nativos fueron vencidos por los españoles gracias a la ayuda prestada por un sector de la población indígena. En algunos casos, esta se dio por las relaciones de parentesco establecidas entre españoles y curacas, vínculo fundamental en la cultura andina.

Además recordemos nuestro patrimonio cultural, todo lo que nos han dejado nuestros antepasados a lo largo de la historia, lo material e inmanterial, como nuestras increíbles esculturas, los templos, las pirámides, etc. Cada cosa tiene su maravillosa historia, nuestros héroes que han dado su vida por el país, la increíble que entregaron por su nación.

Regresando a los tiempos atrás no olvidemos sobre la gesta del Cahuide, comienza en crónicas anteriores sobre la frustrada y fracasada reconquista del Imperio de los Incas iniciada por Manco Inca en el año 1536, nos referimos someramente a un guerrero inca que dejó admirado a los españoles por la defensa que hizo de uno de los torreones de Sacsayhuamán, y al que se quiso capturar vivo. “Pero el orejón quechua –decíamos entonces– se arrojó al vacío antes que sufrir la humillación de la derrota. La historia lo recuerda como Cahuide”.

 Tampoco olvidemos lo unido y apoyador que somos todos, a una libre expresión , respetando la opinión de cada uno, no juzgamos ni ignoramos, apoyamos, respetemos y ayudamos, nuestra blanca y roja es una sola, nuestros ciudadanos son como hermanos, un país que no representa desunión, somos libres a opinar, expresar, dando el respeto al hablar, todos somos uno solo.

Gracias por su atención, en este discurso habla especialmente sobre nuestro querido país, lo increíble, hermoso, maravilloso y magnifico que es, lo orgullosos  que estamos de pertenecer al Perú, a una nación  unida, sobre todo lo que habita en este país, tan radiante e increíble, su historia tan relevante ¡Viva el Perú, viva la increíble nación!

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